Cómo afecta el calor a la impresión 3D en resina y al pintado de figuras personalizadas
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Cuando llega el verano, muchos piensan que el calor solo afecta a las personas. Sin embargo, para quienes trabajamos fabricando y pintando figuras de resina de forma artesanal, las altas temperaturas también cambian por completo la manera de trabajar.
Aunque intentamos mantener unos plazos de producción estables durante todo el año, la realidad es que cada estación presenta sus propios retos. Hoy queremos enseñarte qué ocurre detrás del taller cuando el termómetro empieza a subir.
La impresión 3D también nota el calor
Nuestras figuras comienzan su vida mediante impresión 3D en resina. Este material es muy sensible a la temperatura ambiente.
Cuando hace mucho calor, la resina se vuelve más fluida, lo que puede alterar ligeramente el comportamiento de la impresión. En algunos casos esto obliga a reajustar parámetros, modificar tiempos de exposición o incluso repetir piezas que no han salido con la calidad que buscamos.
Cada impresión puede durar varias horas, por lo que cualquier pequeño cambio en las condiciones del ambiente puede marcar la diferencia entre una pieza perfecta y una que haya que volver a fabricar.
El lavado y curado requieren más atención
Una vez impresa la pieza, hay que limpiarla y curarla correctamente para que alcance su máxima resistencia.
Durante el lavado utilizamos alcohol isopropílico para eliminar los restos de resina sin curar. En verano, debido a las altas temperaturas, el alcohol se evapora mucho más rápido, por lo que pierde eficacia antes y es necesario renovarlo con mayor frecuencia para mantener una limpieza óptima de las piezas.
Además, el calor puede acelerar algunas fases del proceso, pero también aumenta el riesgo de deformaciones si no se controlan correctamente los tiempos y las condiciones de curado. Por eso revisamos cuidadosamente cada figura antes de continuar con el montaje.
El montaje cambia con el calor
Muchas de nuestras figuras están compuestas por numerosas piezas que ensamblamos manualmente.
Los adhesivos pueden comportarse de forma diferente cuando hace mucho calor, secando más deprisa o necesitando tiempos distintos para conseguir una unión perfecta. Esto nos obliga a trabajar con mayor precisión y, en ocasiones, adaptar el orden del montaje.
Pintar en verano es un reto
Una de las fases más delicadas es la pintura.
Las pinturas acrílicas secan mucho más rápido cuando la temperatura es alta. Esto puede parecer una ventaja, pero en realidad dificulta técnicas como los degradados, las transiciones suaves y el difuminado de colores, ya que el tiempo para trabajar cada capa es mucho menor.
Además, el calor puede hacer que la pintura se espese antes en la paleta, obligando a preparar mezclas nuevas con más frecuencia.
Cada figura requiere decenas de capas de pintura, sombras, luces y pequeños detalles, por lo que mantener una calidad constante exige trabajar con mucha paciencia y adaptar continuamente la técnica.
Los barnices también necesitan condiciones adecuadas
El acabado final protege la figura y realza todos los detalles.
Aplicar barniz con temperaturas demasiado altas puede afectar a cómo se extiende o seca, por lo que elegimos cuidadosamente el momento del día para realizar este paso y conseguir un acabado uniforme.
¿Y los envíos?
El calor también influye en la logística.
Aunque la resina utilizada en nuestras figuras es resistente, evitamos que las piezas permanezcan expuestas durante largos periodos a temperaturas extremas. Por eso embalamos cuidadosamente cada pedido para que llegue en las mejores condiciones posibles.
La calidad siempre es la prioridad
Aunque el verano hace que algunos procesos sean más exigentes, nuestro compromiso sigue siendo el mismo: entregar figuras con el máximo nivel de detalle y acabado.
Detrás de cada pieza hay muchas horas de impresión, preparación, montaje, pintura y revisión. Adaptar nuestro trabajo a las condiciones de cada estación forma parte del proceso artesanal y es una de las razones por las que cada figura recibe la atención que merece.
Gracias por confiar en nuestro trabajo y por valorar todo el esfuerzo que hay detrás de cada creación personalizada. Cada figura que sale de nuestro taller está hecha con el mismo objetivo: que recibas una pieza única de la que puedas disfrutar durante muchos años.